Antonio Baylos, en 'Sin Permiso'
El gobernador del Banco de España, Fernández Ordoñez, con esa fijación de ideas que le caracteriza, ha insistido en que
en España se deben extraer por el Gobierno las lecciones del caso griego, e iniciar de inmediato las “reformas estructurales” que a su juicio se requieren y que, como es bien sabido, implican reducción del gasto social, degradación de las garantías de empleo, descausalización y abaratamiento del despido y freno del gasto público. El llamado “rescate griego” significa recorte de sueldo de los funcionarios, aumento de la fiscalidad regresiva a través de la subida de impuestos indirectos, rebaja en las pensiones, reducción drástica de organismos administrativos, recorte de la inversión pública, venta al por mayor de empresas públicas y privatización generalizada en la energía y el transporte, liberalización de los servicios y, como último elemento que no puede faltar en una receta de salvación económica, abaratamiento del despido. Ello debe conseguir una caída del PIB del 4% en este año y un 3% en el 2011, para volver a crecer, al 1% a partir del 2012.
Frente a este tema, la Confederación Europea de Sindicatos ha elaborado un comunicado que lleva por título “Un precio injusto e inaceptable para la salvación de Grecia”, y del que se pueden entresacar los siguientes párrafos: