ALEMANIA FRENTE A EUROPA

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Juan Torres López

Nadie puede negar el papel tan importante que Alemania ha desempeñado a la hora de construir la nueva Europa y que quizá nada de lo bueno que ahora se haya podido alcanzar se hubiera logrado sin su impulso y su colaboración. Pero, junto a esa función positiva y de aliento, no se puede obviar el sesgo que viene imprimiendo desde hace decenios al modelo europeo. Aunque tampoco se pueda decir que haya sido exclusivamente Alemania la responsable, lo cierto es que sí ha determinado en gran parte sus rasgos más negativos entre los que creo que hay recordar algunos que en esta coyuntura tan difícil para el futuro europeo nos pesan como losas.

Alemania impuso un modelo de unión monetaria imperfecto que sin presupuesto suficiente, sin hacienda europea, sin coordinación imperativa, sin instituciones adecuadas estaba condenado a fracasar en cuanto aparecieran impactos asimétricos y, en esas condiciones, a llevar consigo un incremento de la desigualdad, como efectivamente ha sucedido. Optó por un modelo concebido para que los capitales europeos dispusieran de un mercado a su libre disposición pero que no garantiza de ninguna manera la sostenibilidad social y ahora comprobamos que el proyecto europeo pierde atractivo y fuerza social y se va diluyendo como un azucarillo en el agua, aunque proporcionando cada vez más beneficios a las empresas que han logrado hacerse fuertes en el mercado.

CRISIS, MERCADO E INFLACIÓN

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Marcos Roitman Rosenmann
Vivimos inmersos en una paradoja. Para que el capitalismo funcione, los precios deben mantenerse al alza. No se trata de una broma. Para los gurús del neoliberalismo es fácil de explicar. En un periodo de recesión, la mano invisible del mercado no funciona. Se encuentra maniatada. Para revertir el proceso y sanear la economía hay que adoptar políticas de inflación contenida e incrementar los impuestos indirectos como el IVA. Cualquier traspié desataría nefastas consecuencias, retrasando una salida airosa a la crisis.

Para no caer en los mismos errores de antaño y evitar las perniciosas políticas intervencionistas, es mejor no desviarse del itinerario neoliberal y continuar con el proceso de desregulación, punto de apoyo para las privatizaciones y una sostenida apertura financiera y comercial. Todo dentro de un orden caracterizado por la austeridad salarial. Factor clave para impulsar las reformas dependientes de la flexibilidad laboral. En esta dinámica, los sindicatos, si quieren seguir existiendo y tener un papel protagónico en las negociaciones con la patronal y el gobierno, deben ser concientes y asumir responsabilidades, corren malos tiempos para maximalismos principistas. La lucha de clases ya no existe. Tampoco los explotadores y los explotados. El mundo tiene otros ejes y hay que aceptar el triunfo del capitalismo. Mejor sería para todos. El camino a recorrer tendría menos espinas y con el andar acompañado se haría más corto y menos pesado. Hoy no a lugar para la defensa numantina de una jornada laboral de 35 horas semanales. Ni que decir que está fuera de toda lógica solicitar una cobertura de desempleo y pensiones dignas. Menos aún reivindicar la estabilidad en el puesto de trabajo. Un buen dirigente sindical debe ser capaz de trasmitir estas verdades a sus afiliados y quitarles de la cabeza cualquier propuesta de lucha anticapitalista. Huera invención para desmerecer los grandes avances de la sociedad industrial, cuya revolución científico técnica nos ha transportado a un mundo lleno de posibilidades. Entre ellas gozar de los centros comerciales, las realidades virtuales, los ordenadores, las redes del ciberespacio, la televisión por cable o el trabajo basura.

PARAÍSOS FISCALES. La Gran Evasión

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¿Quién no ha oído hablar de los Paraísos Fiscales? ¿Pero… para que sirven los Paraísos Fiscales o cual es la razón de ser de los Paraísos Fiscales?

Bueno pues los Paraísos Fiscales existen porque existe el dinero, ni más ni menos, ya que sirven para esconder dinero. ¿Para esconder dinero? Sí, para esconder dinero. ¿Y quién esconde dinero en los Paraísos Fiscales? Pues… los ricos esconden dinero para no pagar impuestos, las empresas esconden dinero para no pagar impuestos, las mafias esconden dinero para no ser descubiertas, el terrorismo esconde dinero para no ser descubierto también. Pero los Paraísos Fiscales no sirven únicamente para no pagar impuestos, pues también sirven para ocultar pérdidas, como en el caso de los bancos que los utilizan para este fin, para ocultar pérdidas ¡Recuerden, la Banca no puede perder nunca, siempre tiene que mostrar beneficios! Las grandes empresas que cotizan en Bolsa también ocultan pérdidas para que las Bolsas no se hundan y por último y esto ya es el “cagarse” los Estados también esconden pérdidas o déficits como ha ocurrido con Grecia recientemente. Si alguien cree que el caso de Grecia es un caso aislado ese alguien es un ingenuo.

LOS POLÍTICOS DE IZQUIERDAS YA NO ENTIENDEN LA FURIA DE LA GENTE COMÚN

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Versión completa de la entrevista con Thomas Frank aparecida el sábado 20 de marzo en Público. 

Thomas Frank es periodista y escritor. Colabora regularmente en la revista Harpers y en The Wall Street Journal. Fundó en 1988 el periódico satírico-político The Baffler. Su único libro traducido al castellano es ¿Qué pasa con Kansas?, sobre cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos. Justo después de las elecciones de 2008 y de la victoria de Obama, ya le entrevistamos para Público.

EEUU parece el mundo al revés: en la mayor crisis del capitalismo salvaje, la izquierda en el gobierno es incapaz de reformar nada y movimientos ultraconservadores de base toman la calle con mucha fuerza. Es la lucha de clases invertida. (Tomamos nota en España.)

¿Por qué han sido tan tímidas las reformas planteadas hasta ahora por Obama?

Lamento decir que la respuesta es muy sencilla: se debe al poder del dinero en la política estadounidense. El sistema está pervertido de tal manera que complica enormemente la posibilidad de cualquier reforma importante. Y no me refiero sólo al poder de los lobbies financieros, aseguradores o farmacéuticos en Washington (que obviamente es muy fuerte), sino también a que el proceso electoral cuesta mucho dinero en este país. Y ese dinero sólo puede venir de un sitio: la gente rica. Y a los ricos no les gustan los políticos que sueñan con grandes “soluciones” públicas a los problemas que ha causado el sector privado. Esta es la terrible fuerza que define el consenso político en EE.UU.

LA EXPANSIÓN DE LAS CLASES MEDIAS EN LOS PAÍSES EMERGENTES

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La OCDE acaba de publicar un minucioso Informe, elaborado por el prestigioso economista Homi Kharas, en el que se evalúa el fulgurante desarrollo de las clases medias en los países emergentes.

Definiendo la clase media global como las personas que viven con una renta de entre 10 y 100 dólares al día, Kharas apunta que ha sido el crecimiento económico de países muy poblados el que ha impulsado el ascenso social de grandes masas. El desarrollo más importante del siglo XXI lo experimentará China, que en las dos últimas décadas ha triplicado su PBI y La India, que lo ha doblado. De esta manera, según sostiene el Informe, serían China y La India quienes posibilitarían la recuperación económica global, ya que la nueva clase media resultante proporcionaría el aumento de demanda que el mundo necesita.

LA ENCRUCIJADA DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

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Juan Torres
La economía española se encuentra en una situación muy difícil. Su modus operandi de decenios anteriores está completamente agotado y la confluencia de tres factores decisivos (su pertenencia a una unión monetaria sin voluntad de disponer de políticas económicas que resuelvan las asimetrías que se dan entre los países que la componen, los rebrotes de la crisis financiera internacional y la peculiar situación de la política interna española) limitan casi totalmente la capacidad de maniobra que necesitaría el gobierno para logar que España saliera airosa de la situación.

La crisis y los problemas estructurales de la economía española: ¡ya no va más!

En España se produjo también la crisis estructural y el mismo tipo de ajuste neoliberal que en el resto del mundo y que, en última instancia ha sido el que ha provocado la última crisis financiera, una expresión más aunque mucho más grave de las consecuencias que lleva consigo el haber situado al capital y a la especulación financieros en el epicentro de la actividad económica. Pero aquí se ha producido un hecho diferencial que es la que a mi juicio explica que ahora esté sufriendo la crisis de modo también singularizado. Me refiero a la casi completa coincidencia de la crisis estructural y el ajuste con una salida pactada a la dictadura franquista que dejó en gran parte intacto sus modos de operar y los privilegios de los principales grupos de poder económico de la dictadura, y de ambas circunstancias con el tardío proceso de construcción del Estado de Bienestar en España que se inició en la transición y más concretamente con el primer gobierno del partido socialista.

LA CIVILIZACIÓN EMPÁTICA, de Jeremy Rifkin

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Necesitamos una conciencia planetaria para resucitar la economía y revitalizar la biosfera. ¿Imposible? No, en absoluto. La ciencia demuestra que el ser humano progresa reduciendo su egoísmo y ampliando su empatía

Dos espectaculares colapsos, separados por sólo 18 meses, han marcado el fin de la era contemporánea. En julio de 2008, el precio del petróleo en los mercados mundiales alcanzó la cifra récord de 147 dólares por barril, la inflación se disparó, y con ella todos los precios, desde los alimentos a la gasolina, y el motor de la economía mundial se atascó. Lo que precipitó la crisis fue la creciente demanda de combustibles fósiles de China, India y otras economías emergentes. La capacidad de compra se desplomó y la economía mundial se derrumbó. Ese fue el terremoto que hizo trizas esa época industrial. El colapso de los mercados financieros dos meses después no fue más que una réplica.

En diciembre de 2009, mandatarios de 192 países se reunieron en Copenhague para abordar el problema que supone la factura de entropía acumulada de una revolución industrial basada en los combustibles fósiles: el gasto en CO2 que está recalentando y desequilibrando el planeta hasta llevarlo a un catastrófico cambio climático. Después de años de preparación, las negociaciones fracasaron y los líderes del mundo fueron incapaces de un acuerdo.

 

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